Eckhart
IV.D. Sobre
Eckhart - Historia de la Filosofía de Copleston
Eckhart
(1260-1327) hizo algunas afirmaciones bastante atrevidas en conexión
con la caracterización de Dios como existencia, 'esse'. Por ejemplo,
"fuera de Dios, nada hay, pues (si algo hubiera) estaría fuera de
la existencia". Dios es Creador, pero no crea "fuera" de Sí
mismo. Un constructor hace una casa fuera de sí mismo, pero no hay que
imaginar que Dios arrojase, por así decirlo, o crease criaturas fuera
de Sí mismo en algún vacío o espacio infinito. "Así
pues, Dios creó todas las cosas, no para que estuviesen fuera de Él
mismo, o cerca y aparte de Él mismo, como otros artífices, sino
que las llamó de la nada, es decir, de la no-existencia a la existencia,
que encontraron y recibieron y tuvieron en Él. Porque Él mismo
es la existencia". Nada hay fuera de la primera causa, porque ser fuera
de la primera causa significaría ser fuera de la existencia. La doctrina
de que "fuera" de Dios no hay nada es ciertamente susceptible de una
interpretación ortodoxa; es decir, si se entiende como equivalente a
la negación de la independencia de las criaturas respecto de Dios. Además,
cuando Eckhart declara que, aunque las criaturas tienen, por sus formas, sus
naturalezas específicas, ya que sus formas les hacen esta o aquella especie
de ser, su 'esse' no procede de sus formas sino de Dios, puede parecer que no
hace sino insistir en la creación y en la conservación divina.
Pero Eckhart va más lejos, y declara que Dios es a la criatura como el
acto a la potencia, como la forma a la materia, y como el 'esse' al 'ens', con
la implicación de que la criatura existe por la existencia de Dios. Del
mismo modo, dice que nada está tan falto de distinción como aquello
que es constituido y aquello de lo cual y a través de lo cual y por lo
cual es constituido y subsiste: y concluye que nada está tan falto de
distinción ('nihil tam indistinctum') como el Dios uno o unidad y la
multiplicidad de las criaturas ('creatum numeratum').
Ahora
bien, si esas proposiciones se toman aisladamente, no hay que sorprenderse de
que se viese a Eckhart como enseñando una forma de panteísmo.
Pero no hay justificación para tomar esos textos aisladamente, es decir,
no la hay si lo que queremos es descubrir la intención del propio Eckhart.
Éste estaba acostumbrado a valerse de antinomias, a enunciar una tesis
y dar razones en su apoyo, y enunciar luego una antítesis y dar razones
en apoyo de ésta. Es evidente que ambas series de enunciados tienen que
ser tomadas en consideración si se quiere entender la intención
y el sentido de Eckhart. Por ejemplo, en el caso que nos ocupa, la tesis es
que nada es tan distinto de lo creado como Dios. Una de las razones dadas consiste
en que nada es tan distinto de una cosa como el opuesto de esa cosa. Ahora bien,
"Dios y las criaturas se oponen como lo uno y sin-número se opone
al número, lo numerado y lo numerable. Así pues, nada es tan distinto
[como Dios] de todas las cosas creadas". La antítesis es que nada
es tan "indistinto" de la criatura como Dios; y se dan las razones
de dicha afirmación. Está bastante claro que la línea de
pensamiento de Eckhart era la siguiente. Es necesario decir que Dios y las criaturas
son completamente diferentes y opuestos; pero si 'simplemente' se dice eso,
se implica algo que no es verdad; al menos, se enuncia algo que no es la entera
verdad; porque la criatura existe solamente por y a través de Dios, sin
el cual es nada en absoluto.
Para
una correcta comprensión de las antinomias de Eckhart puede consultarse
provechosamente la obra de Otto Karrer 'Meister Eckhart', en la que hay citas
de textos, y notas explicativas. Es posible que Karrer se esfuerce de un modo
exagerado por asimilar las doctrinas de Eckhart a las de santo Tomás,
pero sus observaciones sirven para corregir la exagerada opinión opuesta.
Por ejemplo, Eckhart afirma que solamente Dios es, y que las criaturas nada
son, y también que Dios no es ser; que todas las criaturas son Dios y
también que todas las criaturas son nada; que no hay cosas tan desemejantes
como creador y criatura, y que no hay cosas tan semejantes como creador y criatura;
que Dios es en todas las cosas y también que Dios es por encima de todas
las cosas; que Dios es en todas las cosas como su ser, y también que
Dios es fuera de todas las cosas. Que solamente Dios es y que las criaturas
nada son significa simplemente que en relación con Dios las criaturas
son nada. En los 'Soliloquios' de san Agustín se encuentra la afirmación
de que "solamente del inmortal puede decirse realmente que es", y
san Anselmo afirma que en cierto sentido sólo Dios es. La afirmación
de que todas las criaturas son Dios hace referencia primariamente a su eterna
presencia en Dios, en el entendimiento divino, mientras que la afirmación
de que son nada significa que nada son aparte de Dios. La doctrina de que Dios
y las criaturas son a la vez semejantes y desemejantes implica la teoría
de la analogía, y tiene sus raíces en el 'De los nombres divinos',
del Pseudo-Dionisio.
Santo
Tomás afirmaba que la criatura es semejante a Dios, pero que no puede
decirse que Dios sea semejante a la criatura. Dios, como inmanente, es en todas
las cosas, por "potencia, presencia y esencia", pero es también
por encima de todas las cosas, o trascendente a todas las cosas, puesto que
es su creador a partir de la nada y no depende de las cosas en modo alguno.
Así, en su noveno sermón alemán, Eckhart dice: "Dios
es en todas las criaturas... y, sin embargo, está por encima de éstas".
En otras palabras, no hay razón adecuada para encontrar panteísmo
en el pensamiento de Eckhart, aun cuando un número considerable de enunciados,
tomados aisladamente, parecen implicar que fuera panteísta. Lo que llama
la atención es su audaz manera de yuxtaponer tesis y antítesis;
los enunciados aislados son frecuentemente lugares comunes de la filosofía
medieval, y pueden encontrarse en san Agustín o en el Pseudo-Dionisio,
o en los Victorinos, o incluso en santo Tomás de Aquino. Como observa
Karrer, también en santo Tomás es posible encontrar antinomias.
Por ejemplo, en la 'Summa Theologica', dice el aquinatense que Dios está
por encima de todas las cosas ('supra omnia'), y, sin embargo, en todas las
cosas ('in omnibus rebus'); que Dios es en las cosas y, sin embargo, que todas
las cosas son en Dios; que nada es distante de Dios y, sin embargo, que se dice
que las cosas están distantes de Dios.
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