I.D:_ Sobre C. Lloyd Morgan - Historia de la Filosofía de Abbagnano
Los
hechos psíquicos y los hechos físicos no están, según
C. Lloyd Morgan (1852 - 1937), relacionados causalmente, sino que son inseparables.
Todo hecho físico es también un hecho psíquico, y recíprocamente;
de modo que el mundo no es un mundo físico ni un mundo psíquico,
sino un mundo psicofísico. Se debe admitir, por tanto, un correlato psíquico
en todo sistema físico, ya sea el átomo, el cristal, o el cuerpo
orgánico. Morgan insiste en el carácter no mecánico, sino
creador, de la evolución natural en todos sus grados, pero en este punto
no hace más que repetir una de las tesis de la "Evolución
Creadora" de Bergson (1907). Nos habla de una "evolución emergente",
en el sentido de que cada fase de la evolución no es la simple resultante
mecánica de las fases precedentes, sino que contiene un elemento nuevo,
que es irreductible a aquélla. Este nuevo elemento que se añade
a la resultante mecánica (la cual garantiza la continuidad del proceso),
es lo que hace de la evolución un progreso. La conciencia es una de las
cualidades emergentes en el curso de la evolución cósmica, así
como la vida es una cualidad emergente respecto a la resultante físicoquímica.
El carácter de creatividad espiritual que la evolución toma en
este sentido, comporta el postulado, según Morgan, de un Ser Divino como
garantía del progreso gradual e incesante del universo. (H. de la F.
III, Abbagnano p. 312)